Cómo mantenerse caliente en una noche fría
Brrrr. Está haciendo frío afuera y, si eres como nosotros y estás tratando de ahorrar dinero, el calor de tu hogar probablemente no esté al máximo como solía estarlo. Pero no temas, un hogar frío no necesariamente significa que tienes que congelarte. Aquí te presentamos algunas formas naturales para entrar en calor ¡sin una factura alta de gas!
• Bebe tus ocho vasos diarios de agua… ¡caliente! Es más difícil beber tu ingesta de agua requerida cuando hace frío, pero en otoño e invierno no deja de ser menos importante que en verano. La buena noticia es que puedes beber un té que caliente tu cuerpo en lugar de algunos de tus vasos diarios y debería ser sin cafeína: ¡así permanecerás hidratada y calentita todo el invierno!
• Compra muñequeras HeatBands para frenar el frío. Caminar por la casa en pantalones de jogging cómodos y calentitos y un suéter abrigado es fácil pero usar mitones en casa puede dificultar los quehaceres del hogar. Lo que probablemente no sepas sobre las manos frías es que en realidad se debe al aire frío que afecta los pequeños vasos sanguíneos superficiales de tus muñecas, no tus manos. Mantén tus muñecas abrigadas con muñequeras HeatBands y comenzarás a sentir vida nuevamente en tus manos y dedos repentinamente calentitos. Si estas muñequeras calientan las manos frías en el espacio, ¡con seguridad funcionarán en tu sala de estar!
• Bebe un vaso de vino tinto. El vino tinto ayuda a aumentar la circulación: Cuanto más eficientemente se bombee tu sangre, más calentita te sentirás. El vino tinto también es una bebida que mantiene saludable el corazón: ¡Seguramente mantenerse caliente y a la vez reducir el nivel del colesterol malo no hace nada mal!
• Ten sexo. Quizás pienses que la mejor manera de permanecer calentita es poniéndote mucha ropa ¡pero el calor corporal generado a partir de la acción intensa de la piel contra la piel en realidad te mantendrá más calentita que poniéndote tu abrigo de invierno! La excitación sexual subirá tu temperatura un poco y, al calentarse y transpirar con la relación sexual, ¡te olvidarás del aire frío a tu alrededor!