La importancia del sueño profundo

¿Cuántos de nosotros podemos decir realmente que dormimos tan bien hoy como hace algunos años?
La mayoría de las personas que conozco sólo puede rememorar los días en los que tenían un sueño profundo y reparador y se despertaban sintiéndose lo suficientemente renovados como para empezar el día… Tengo novedades para nosotros: es muy lamentable para nuestra salud física y emocional. El sueño profundo es esencial para el funcionamiento del sistema inmunológico ya que lo regenera. Si no dormimos bien y profundamente, el sistema inmunológico se debilita y el cuerpo se torna más vulnerable a infecciones y enfermedades.
El tiempo durante el cual usted duerme es cuando sus neuronas se reparan y, durante el sueño o justo antes de dormir, es cuando muchas hormonas se liberan (tal como sucede con el las hormonas de crecimiento y otras hormonas esenciales para una madre después del parto), lo cual es fundamental también para la reparación muscular.
Entonces, ¿cómo podemos maximizar el sueño profundo?
En primer lugar, asegúrese de que su ambiente para dormir sea confortable y minimice los ruidos externos. Yo descubrí que una esencia calmante en la habitación, como por ejemplo un aceite esencial de lavanda, me calma hasta hacerme dormitar. Si se siente tenso, los suplementos con calcio y magnesio también pueden ayudarlo a relajar los músculos y pueden hacer que le resulte más fácil dormirse profundamente. Pruebe tomar una tableta de Imovane 30 minutos antes de acostarse para lograr un sueño estupendo.
Dormir un poco más en la mañana también le permitirá tener más ciclos de movimiento rápido de los ojos, que son muy necesarios para sentirnos descansados; entonces, si puede, comience su día entre 30 minutos y 1 hora más tarde de lo habitual. Las hierbas también son geniales para inducir la relajación que mucha gente necesita para dormirse profundamente y mantener el sueño.
Algunas hierbas clásicas para la relajación incluyen: manzanilla, lavanda, pasionaria y avena sativa. Pruébelas en una taza de té o cuando tome un baño antes de acostarse. Y otra forma genial de disfrutar de un baño relajante de hierbas es con aceites esenciales; sólo agregue entre 4 y 5 gotas del aceite esencial que le guste al agua tibia de su baño luego de que cerró el grifo. Pruebe los aceites de manzanilla, lavanda, neroli, rosa, vetiver e ylang-ylang, que también son muy buenos para los niños. También puede agregar sales de Epsom a su baño para una experiencia extra de suavidad antes de acostarse…

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